sábado, 26 de enero de 2013

Mi Musa particular. Enfadado encauzo penas a las ruinas de mi cárcel, la memoria me castiga y el destino sabe a mar, acostumbrado el tiempo se ha cansado de esperarme, luego tuve una cita con mi musa particular... Aquella sirena castaña, de ojos marrones y piel clara, aquella sonrisa blanca, de marfil, melodía aural y sináptica, su voz dulce de anís... Se me quiebra el aliento, un estremecimiento y frío me recorre por dentro, en un ansia eterna de verme desvariar... y de pronto sueño, sueño y me vengo, y se viene mi musa para navegar. D.Lope

No hay comentarios:

Publicar un comentario